Convivencia con Personas Sordas (Tercer Acercamiento)
- Team Bonet

- 9 feb 2019
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 18 feb 2019
Investigación de Campo
Plan de Encuentro con Personas Sordas
¿Dónde y cuándo?
3:30 Llegada a Vips
¿Con quién?
Berenice Ugalde, persona sorda y cercana a Edgar Campos.
¿Para qué?
Tener un acercamiento de primera mano con la comunidad y comenzar a conocerlos de manera profunda.
Preguntas clave
1° ¿Cómo empezaron estas reuniones?
2° ¿Cómo llegaron a formar parte de esta comunidad?
3° ¿Cómo aprendieron lenguaje de señas?
4° ¿En que trabajan?
5° ¿A dónde fueron a la escuela?
6° ¿Hasta qué grado llegaron?
7° ¿Actualmente trabajan? ¿En que trabajan?
8° ¿Con quien viven?
9° ¿Dónde podría un niño aprender lenguaje de señas?
Encuentro
A través de un encuentro informal, tuvimos la oportunidad de convivir con un pequeño grupo de sordos sin la intervención de algún interprete. Pudimos experimentar las dificultades comunicativas que se dan entre personas con diferentes capacidades cognitivas. Al inicio fue realmente difícil comunicar incluso lo más básico, a pesar de la disposición de las personas sordas para ayudarnos a comunicarnos con ellos. Ante tal dificultad recurrimos a utilizar una libreta para escribir todo lo que no podíamos expresar adecuadamente con señas. De este modo pudimos desenvolver una buena conversación, no tan fluida, pero ciertamente constante y bien lograda.
Tras pocos minutos de interactuar con estas personas, la conversación se tornó más amena y fluida, se dejó de depender de la libreta para comunicarnos y comenzamos a utilizar señas que acabábamos de aprender, con las cuales pudimos desenvolvernos de manera efectiva.
Pudimos apreciar lo difícil que es para un oyente integrarse a una conversación con un sordo, pero también pudimos ver que no toma mucho tiempo integrarse, es relativamente fácil adquirir las señas básicas para mantener una conversación sencilla. Pareciera que lo más difícil en la comunicación entre oyentes y sordos no es la lengua que se maneja debido a la discapacidad, si no la exclusión que se genera debido a esta.
Se sacó provecho para hacer una serie de preguntas personales a estas personas sorda, entre estas preguntamos la edad a la que aprendieron lengua de señas, el grado escolar al que llegaron y el trabajo al que se dedicaban actualmente. Con estas preguntas logramos confirmar que la mayoría de los sordos aprende lengua de señas a una edad ya avanzada y de manera muy apartada de la educación de sus padres.
Finalmente, esta actividad nos sirvió para concientizarnos de que los mismos sordos padecen en la sociedad para comunicarse. Nos dimos cuenta de lo amables y abiertas que pueden ser estas personas y además nos abrió más puertas a la sociedad sorda en puebla.
























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